Porqué cuidar la privacidad digital te puede ayudar a la fidelización Te contamos sobre la privacidad digital, buenas prácticas y cómo recolectar y usar los datos de forma ética.

Cuidar la privacidad digital, no tiene que ver sólo con respetar el marco jurídico que se está desarrollando para el uso correcto de internet. También tiene que ver con los beneficios que trae vincularse éticamente con los usuarios y valorarlos más allá de sin son prospectos compradores o no.

¿Qué es la privacidad digital?

Empecemos por comprender qué es la Privacidad Digital. La misma, parte del concepto de privacidad como derecho en el que las personas podemos mantener nuestra vida privada fuera del conocimiento, dominio y manipulación pública e implica la responsabilidad de respetar la vida privada de las demás personas.

Hasta ahí parece sencillo de comprender, pero… ¿qué es lo privado y lo público en internet? Los límites de lo público y lo privado en la era de la información, el Big Data y el marketing de datos pueden ser difíciles de comprender, y de ahí la importancia de informarse al respecto.

Veamos un ejemplo: ¿es privado un mensaje que un usuario comparte en el feed de alguna red social? La respuesta lógica es que va a depender de la manera como tiene configurado su perfil de usuario y publicaciones.

Es decir, que si su perfil y configuración de posteo es pública, así mismo lo va a ser el mensaje que publique. Pero, justamente es un tema que requiere una perspectiva ética, moral y de responsabilidad social y no se responde solo desde la lógica. 

Si un usuario publicase su teléfono por una red social en una publicación “pública”, aparentemente una empresa podría recolectar esta información, pero no sería un comportamiento ético e ideal, ya que el usuario lo hizo con la intención de compartirlo entre sus contactos y no dió el consentimiento de que dicha empresa lo usara. 

En este punto, aparece uno de los conceptos más importantes en torno a la privacidad digital: el consentimiento. Lo que ayuda a definir los límites es que el usuario haya brindado de forma voluntaria sus datos y haya dado el consentimiento del tipo de uso que se les dará.

Aquí ya vamos mencionando algunas prácticas que se pueden tener en cuenta a la hora de tratar la información y cuidar la privacidad digital: consultar al usuario si desea brindar los datos; informar transparentemente qué uso se le dará; y también permitirle darse de baja; desuscribirse o eliminar la información que brindó.

Veamos más en detalle ejemplos sobre regulaciones y buenas prácticas para entender las bases de cómo darle un tratamiento adecuado a la información de los usuarios.

Ejemplos de regulaciones sobre la privacidad digital

Una de las referencias más importantes, y por las cuales muchos estados modificaron, actualizaron o crearon nuevas leyes con relación a la privacidad digital es el Reglamente General de Protección de Datos (RGDP).

Este es el reglamento europeo creado en el 2016 y que entró en vigor y fue aplicado a partir del 2018, para que los estados miembros de la Unión Europea; las empresas y organizaciones europeas (o aquellas que manejan datos de ciudadanos europeos) tuvieran un periodo de adaptación.

El GDP tiene validez legal, de hecho fue creado por el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea con el objetivo de proteger a las personas físicas respecto del tratamiento de sus datos personales y la libre circulación de esos datos. El no cumplimiento puede llevar multas de hasta 20 millones de euros.

Algunas de las cláusulas del reglamento piden en relación a la protección de los datos de los usuarios que se las informe: 

  • Qué datos están recolectando de un usuario; para qué; elaboración de una petición clara de consentimiento; uso de dato por servicio (es decir, no transferencia de datos entre áreas, a menos de que se indique en la solicitud de consentimiento) y “derecho de olvido” que consiste en que si el usuario lo solicita eliminen la información personal que fue recolectada.

Tomando como referencia este reglamento, algunos países realizaron modificaciones al respecto: Brasil cambió su Ley orgánica de Protección de Datos de Carácter Personal (LOPD) que era de 1999 a la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales y Garantía de Derechos Digitales, sumando el entorno de lo digital a lo judicializable. 

Por su parte México, en las reformas de los últimos años del Código Penal Federal, establece varios delitos informáticos, como por ejemplo, el acceso y uso de la información personal de los usuarios sin su consentimiento y sin autorización estatal.

Buenas prácticas y ¿cómo puede ayudar todo esto a las empresas? 

Teniendo en cuenta que existe la necesidad de recolectar datos de los usuarios para mejorar la personalización de un servicio, producto, y los procesos de comercialización y compra, pareciera ser un obstáculo, pero no lo es.

Es importante entender que es útil para todos que avance la regulación sobre la privacidad digital porque protege a los usuarios, pero también a las empresas, organizaciones y estados de posibles hackeos; robos y fraudes de información.  

También es importante a la hora de diseñar buenas prácticas de recolección de información: la diferencia entre “datos” y “datos personales”. Estos van a estar diferenciados en las reglamentaciones de cada país, sin embargo, ejemplos de datos personales son: nombre, apellido; teléfono; dirección de domicilio; trabajo; información sobre la familia, entre otros.

Ahora sí, veamos algunos ejemplos de buenas prácticas:

  • Informar al usuario sobre la recolección de datos: de qué forma se realiza y para qué y tanto la que es visible (recolección a partir de encuestas y formularios) y la que no es visible (cookies; archivos de descargas; clicks; likes; entre otros)
  • En caso de recolectar los datos de varias formas, presentarlas de forma paulatina y no bombardear al usuario solitándole toda la información en un solo paso. 
  • Mejorar la seguridad de las páginas y plataformas online que use la empresa: un ejemplo es la adquisición de certificados de seguridad como SSL (Secure Sockets Layer o capa de conexión segura) para que los sitios web para que los datos de los usuarios vayan del navegador al servidor de forma cifrada y no expuesta.
  • Evitar prácticas como el remarketing y los mensajes internos a las redes sociales o al teléfono del cliente. 
  • En caso de tener programas de inicio de sesión, informarle al usuario: cómo funciona; como está protegido sus datos e invitarlo a cambiar la clave periódicamente.
  • Mejorar constantemente los procesos orgánicos para la atracción y fidelización de los clientes; la presencia digital y la optimización para aparecer en los motores de búsqueda.
  • Darle fuerza a las estrategias de inbound marketing; marketing de contenidos y todas aquellas en las que el usuario sienta que él está recibiendo contenido de valor. 

Cerramos este artículo, contandote que empresas como Adobe; Apple y Dropbox siguen parámetros de cuidado de la privacidad digital, y que cada vez son más las empresas que se suman porque significa una mayor fidelización y retención de usuarios a largo plazo.

Otros beneficios son una mayor generación de confianza; asociación de la empresa con la responsabilidad social; el profesionalismo y la transparencia; optimización y cualificación de leads, al ser usuarios que han brindando sus datos voluntariamente. 

 

Author: Alexandra Betancourt

Comunicadora Social. Más de 6 años trabajando en Inbound Marketing y Content Marketing. Apasionada por la moda y la literatura.